
La biografía de Keiko Sofía Fujimori Higuchi es inseparable de la historia reciente del Perú. Nacida en Lima en 1975, hija mayor del expresidente Alberto Fujimori, su vida pública comenzó de manera abrupta cuando, con apenas 19 años, debió asumir el rol de primera dama tras la separación de sus padres. Desde entonces, su trayectoria ha estado marcada por la sombra del fujimorismo, las derrotas electorales, los procesos judiciales y la persistencia que finalmente la llevó a convertirse en presidenta del país en 2026.
Keiko Fujimori creció en un entorno atravesado por la política y el poder. Su padre, Alberto Fujimori, gobernó el Perú durante la década de los noventa, un periodo recordado tanto por la derrota del terrorismo como por los cuestionamientos a la democracia y las violaciones a los derechos humanos. Tras el divorcio de sus padres en 1994, Keiko asumió funciones protocolares como primera dama, acompañando a su padre en giras oficiales y convirtiéndose en la figura femenina del régimen.

Al terminar la secundaria, se trasladó a Estados Unidos para estudiar Administración de Empresas en la Universidad de Boston y más tarde obtuvo un MBA en la Universidad de Columbia. Sin embargo, el colapso del gobierno de su padre en el año 2000 y su posterior encarcelamiento marcaron un punto de inflexión: Keiko decidió ingresar de lleno a la política, presentándose como heredera del fujimorismo.
En 2006 fue elegida congresista por Lima con la mayor votación nacional, consolidando su liderazgo dentro de un movimiento que, pese a la condena de Alberto Fujimori, mantenía una base electoral fiel. En 2010 fundó Fuerza Popular, partido que se convirtió en el principal vehículo del fujimorismo en el siglo XXI. Desde allí lanzó tres candidaturas presidenciales consecutivas: en 2011, 2016 y 2021, todas derrotadas en segunda vuelta por márgenes estrechos frente a Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo.
Su carrera estuvo atravesada por la polarización entre fujimorismo y antifujimorismo, y también por procesos judiciales. En 2018 fue detenida de manera preventiva por presunto lavado de activos vinculado al caso Odebrecht, permaneciendo más de un año en prisión. Aunque los procesos se prolongaron durante años, en 2026 fueron sobreseídos, despejando su camino político.

Ese mismo año, tras una campaña marcada por la promesa de orden y seguridad, Keiko Fujimori logró finalmente la victoria en las elecciones presidenciales. El 28 de julio de 2026 asumió la presidencia del Perú, convirtiéndose en la primera mujer en liderar el país y en la figura que consolidó la vigencia del fujimorismo más de tres décadas después de su nacimiento.
Hoy, su gobierno enfrenta el desafío de estabilizar un país que atravesó nueve presidencias en diez años, con una agenda centrada en seguridad ciudadana, educación y recuperación económica. Su figura sigue siendo polarizante, pero su llegada al poder confirma que el apellido Fujimori continúa siendo uno de los más influyentes en la política peruana contemporánea.



